Me arrimé a la cornisa. La que divide a la desesperación de mi parte
desesperante. Me asomé. Un viento con la fueza del recuerdo me empujo
hacia el abismo de mis miedos. Cai por toda una vida. Desperté en la
oscuridadad. Pasó el tiempo sin tiempo. Volví a nacer. Me agazapé en el
fondo, y con la fuerza de mi alma comencé a trepar. Es un largo camino
de regreso a mi vida. Las manos me sangraban y las piernas me quemaban
por dentro. Solo queria llegar, pero el camino a la redencion es una
parte de muchas vidas. El muro es gigante, pero mis ganas tambien. Voy
dejando atras a las cadenas que me impiden subir. La cornisa desde
abajo se bien. Siento que en poco tiempo dejaré atras a este muro que me
separa de mi vida.