Sueño con ser la ultima palabra para mañana poder pelear por mi liberación, y no vivir encadenado a la deforestación de sentimientos que sufre mi alma cuando ve caer los frutos en manos de aquellas personas que me separan de mi, y que me incitan a correr hasta cruzarme con alguna frontera y esconderme en ella, esconderme como se esconden las cosas que no veo, o que no quiero ver, o tal vez no pueda por la ceguera que padezco, esa ceguera, la que me lleva a encontrarme con mi parte mas sensible, cargándome al hombro por las calles de esta vida, que me mira con miedo cuando tengo el pensamiento a contramano, y que me pide por favor que pare la pelota, que la cuide y que no me la deje robar, porque si alguna vez robe no fueron vidas, a lo sumo pude robarle un puñado de mentira a esta maldita verdad, y la verdad es que no quiero ver mas vidas instruidas por el libro del perdón, porque predican en mi las oraciones mas violentas despertando las ganas mas profundas de mandar este circo a la mierda y agarrar a este payaso demacrado que tengo en el pecho, y decirle que llore para salvarlo de las lagrimas pintadas que lo separan de mis sentimientos, esos sentimientos que me hacen seguir pensando que se puede ser humano.