Sueño con ser la ultima palabra para mañana poder pelear por mi liberación, y no vivir encadenado a la deforestación de sentimientos que sufre mi alma cuando ve caer los frutos en manos de aquellas personas que me separan de mi, y que me incitan a correr hasta cruzarme con alguna frontera y esconderme en ella, esconderme como se esconden las cosas que no veo, o que no quiero ver, o tal vez no pueda por la ceguera que padezco, esa ceguera, la que me lleva a encontrarme con mi parte mas sensible, cargándome al hombro por las calles de esta vida, que me mira con miedo cuando tengo el pensamiento a contramano, y que me pide por favor que pare la pelota, que la cuide y que no me la deje robar, porque si alguna vez robe no fueron vidas, a lo sumo pude robarle un puñado de mentira a esta maldita verdad, y la verdad es que no quiero ver mas vidas instruidas por el libro del perdón, porque predican en mi las oraciones mas violentas despertando las ganas mas profundas de mandar este circo a la mierda y agarrar a este payaso demacrado que tengo en el pecho, y decirle que llore para salvarlo de las lagrimas pintadas que lo separan de mis sentimientos, esos sentimientos que me hacen seguir pensando que se puede ser humano.
Comentarios sobre Ser, Humano
en un momento donde me hacia falta
Realmente hermoso!
Gracias.... a quien me lo envio
Un saludo.
Es hermoso ser humano, aún cuando todo parece deshacerse en en puñado de aire irresistible, aún cuando todo se desvanece sin sentido aparente, cuando siento que tengo una manada de elefantes sobre mi pecho, q no me dejan respirar, me pesan, me lastiman y siento q nunca se van a bajar de ahí, pero llega el día en el q elijo, decido y hago el trabajo (gran trabajo) de enfretar a esa manada tan poderosa ( q soy yo misma, q son mis miedos, q son mis trabas, mi victimismo, mi tango, mis ganas de estar como estoy y echarle la culpa a los demás de todas "mis desgracias"), de la manera más honesta posible, y ya no les creo y ellos, simplemente....se VAN, aún así es hermoso ser humano, sabiendo que la manada volverá y que la sensación de no poder echarla será de nuevo desesperante, pero también sabiendo que, una vez más, se volverán a ir.
Florencia