Un instante
Era horrible querer hablar y no poder. Era tan feo como poder hablar y no tener con quien. Sentía que me estaban tatuando en el pecho el dibujo de mi angustia. La garganta se me empezaba a cerrar, creando una barricada para detener a las emociones que se querian suicidar. No tenia forma de explotar. Mi mente se estaba deteriorando. Quise pasar, pero la locura me queria llevar de a poco. Junté las partes de mi alma que estaban enterradas y las hice volar hacia mi. Me agarré fuerte de la mano y sali a pasear sobre mis silencios mas despreciados. Fui calmando a mis ruidosos pensamiento. La brisa inesperada de un instante peligroso te lo hace disfrutar. Hoy vuelvo a respirar, pero se que algun dia volverá, y quiero estar ahi para volverme a amigar.



